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EL EJEMPLO DE RUMANIA

07 de febrero de 2017

 

Fernando Jímenez decía sobre la corrupción: “Allí dónde su percepción está muy extendida entre los ciudadanos, el problema de la corrupción coincide más bien con un típico problema de acción colectiva” y afirmó “El gran problema de la lucha contra la corrupción es que las dinámicas sociales que se dan en estos entornos se autorrefuerzan”1 Es decir no basta con cambiar las reglas, o endurecer las penas, la sociedad debe actuar, cambiar esas dinámicas y presionar para que sus líderes también lo hagan. ¡Todo un desafío!

Este ha sido un tema que ha obsesionado no solo a la opinión pública en Colombia, sino también en otros países del mundo, donde sus consecuencias han colmado la paciencia de sus pobladores.

Y es que parece que el esfuerzo por erradicar este mal, no solo es institucional, sino también un esfuerzo por parte de los ciudadanos decididos a crear controles a sus dirigentes, de ahí la importancia de ejemplos como el de Rumania.

NO PARAN LAS PROTESTAS

Rumania explotó en protestas como no lo había hecho desde 1989 con la caída de la dictadura comunista de Nicolae Ceaucescu, y está vez fue contra el Partido Socialdemocrátca (PSD), Partido oficialista que ganó las elecciones con un 45% de los votos.

Dicho Gobierno aprobó una medida que retiraba las penas para los corruptos que hubieran causado daños por menos de 44.000 euros, lo que ocasionó las protestas de más de 140.000 Rumanos en Bucarest y otras zonas del país.

La presión fue tal que el Gobierno tuvo que retirar la medida, alegando que el Ministro de Justicia no supo explicar la medida, lo que pone en duda su permanencia en el cargo.

Para la oposición y la cientos de ciudadanos, se trata de una estrategia del PSD para mantener la corrupción y beneficiar a su líder Liviu Dragnea, quien por un caso de 24.000 euros por temas de corrupción ha visto sus aspiraciones de ser Primer Ministro truncadas.

Para Dragnea todo se trata de una estrategia para tumbar al actual Gobierno, pues aún después de tumbar la medida, las protestas han continuado por sexto día consecutivo, mientras para los ciudadanos en protesta, se trata de un claro ejemplo de falta de legitimidad del actual Gobierno, afectado por favorecer la corrupción.

Aún no se sabe que ocurrirá con las protestas en Bucarest, a las que también se han sumado miles de personas apoyando a su Primer Ministro Grindeanu.

COLOMBIA: ¿SILENCIO TOTAL?

En el caso Colombiano si bien desde principio de año los escándalos de corrupción han afectado a varios sectores políticos, falta por ver una manifestación decidida de los ciudadanos para combatirlos, o si solo será un tema de campaña más, para sacar favorecer a sectores no gobiernistas.

El ejemplo de Rumania parece dejar la lección en el aire sobre la necesidad de despertar a la ciudadanía contra las arbitrariedades de uno u otro sector político en Colombia, y el papel que desde la urnas pueden tener para combatir este mal.

REFERENCIAS

  1. Jiménez, Fernando, (2014). Gobernabilidad, Ciudadanía y Democracia Participativa. Pastor, E. Tamez, G. Saenz, K. (Ed.). Universidad de Murcia, España. Universidad Autónoma Nuevo León, México. Dykinson S.L. Madrid. Pp. 161 – 162.