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LA INCERTIDUMBRE QUE CARCOME A ECUADOR

21 de febrero de 2017

 

El Presidente del Consejo Nacional Electoral de Ecuador, Juan Pablo Pozo, hizo un llamado a la paciencia para esperar con certeza si el país tendrá o no segunda vuelta, por el momento los escrutinios mantienen en vilo la elección, por menos de un punto, y la expectativa ya tiene reorganizando las fuerzas de ese país pensando en una posible segunda vuelta.

En el caso Ecuatoriano, mientras mayores dudas genere una autoridad electoral y al mismo tiempo el resultado sea más ajustado, más polarización y acusaciones se crearán. Todo en un ambiente que podría dejar como resultado un país aún más dividido.

En la Asamblea, Alianza País lleva hasta ahora cerca del 40% de los votos, mientras el Presidente Correa ya salió a celebrar lo que sería una mayoría con cerca de 75 asambleístas para el oficialismo, lo cual de confirmarse, sería un fuerte desafío para Lasso (candidato de la oposición) en caso de ganar en segunda vuelta.

Las cosas son así, si van a segunda vuelta Lenin Moreno el candidato del presidente Correa tendría un gran desafío tomando en cuenta los resultados de la primera: donde Moreno obtendría alrededor de tres millones y medio, y su rival directo Guillermo Lasso unos dos millones y medio, pero la persona en el tercer lugar Cynthia Viteri y quien ya anunció su apoyo a Lasso en caso de pasar, obtuvo poco más de un millón y medio, un contundente espaldarazo para las aspiraciones de Lasso.

El siguiente es Paco Moncayo, quien tiene poco más de 600 mil votos, pero anunció que no apoyará a ninguno de los dos, y ahí se encuentra el electorado que podría cautivar Moreno, pues entre los otros 4 candidatos quedan otros 800 mil votos.

Es decir, Moreno tendría que cautivar a los 800 mil votos de los candidatos pequeños (varios de ellos declarados enemigos del proyecto correísta y al menos dos ellos dispuestos a apoyar a Lasso), y los 600 mil de Moncayo, para enfrentar los votos de apoyo que daría Viteri a Moreno, todo esto bajo el supuesto de que el “endoso de votos” favorece a los candidatos de forma directa, lo cual es sumamente relativo.

LOS PROBLEMAS DEL PROYECTO CORREA

¿Cómo llegó Rafael Correa y su candidato ante tal dilema? Para el Presidente esto es el resultado de un juego sucio en su contra para presionar un cambio en el poder, mientras para la oposición es el resultado del desgaste del oficialismo que lleva gobernando 10 años el país.

Correa ha intentado mostrar su lado más democrático, al intentar a diferencia de varios de los homólogos dejar de lado la idea de reelegirse indefinidamente y entregar el poder, aunque por obvias razones procure que sea uno de los suyos.

El Presidente desde entonces ha visto cómo los escándalos de Odebrecht, y la economía le han pasado factura, y han debilitado a su candidato, y de paso la posibilidad de mantener su proyecto en el poder.

Mientras la economía del país se contrae, la deuda es elevada, y los medios reflejan los casos de corrupción que afectarían a funcionarios de su Gobierno, Correa aprovechó las elecciones para realizar una consulta para impedir que funcionarios públicos tengan capitales en paraísos fiscales.

Este tema también está reñido pues además de tener un conteo aún más lento que las presidenciales, hasta ahora el sí gana con un 54.6%, contra el no con un 45.3%, cuando aún falta una gran cantidad de votos por escrutar.

A todo esto se suma la desconfianza ciudadana, que no ha dejado de hacer plantones en las sedes del CNE para exigir transparencia y celeridad, mientras los casos de fraude siguen sonando en redes sociales, a lo cual se ha unido un antiguo rival del Presidente, el Alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, quien ha hecho un llamado a en sus palabras “defender la segunda vuelta” en el país.

Ahora los ecuatorianos tendrán que esperar al miércoles para saber qué pasará con su nuevo gobernante que tomaría el poder en mayo, mientras cada minuto que pasa solo llena de incertidumbre, dudas y división a un país que ha estado 10 años en la izquierda del continente.