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LAS VICTIMAS AL "CONGELAR LA NOMINA"

 

Para la vigencia de 2015, el presupuesto aprobado, en palabras del Señor Ministro de Hacienda y Crédito Público, a través de los medios de comunicación: “… tiene un déficit.”

Esta circunstancia, llevó al Señor Ministro a manifestar públicamente “que se congelaría la nómina del Estado.”

Como muchos sabemos el Estado es el mayor empleador en Colombia, es también responsable directo de la tercerización,   esta sin duda alma  y nervio del Modelo Neoliberal,  política que ha generado que un gran número de empleos adolezcan de beneficios como: estabilidad y jornada laboral, prestaciones sociales y salariales, seguridad social, bienestar social laboral, etc.

No obstante esta realidad, la Corte Constitucional mediante las sentencias: C-614 de 2009 y C-171 de 2012, lo mismo que en leyes y decretos del periodo anterior de este gobierno,  determinó que aquellos empleos que tienen el carácter de permanentes y misionales deben ser de la planta y desde luego, no pueden mantenerse bajo la modalidad de provisional contratista o prestador de servicios.  Viéndolo desde ese punto de vista  la corte le cerró el paso a la tercerización y por lo tanto, le advirtió al mayor empleador, que no continuara con esas prácticas, reivindicando sin duda el derecho de los trabajadores colombianos, vinculados a la nómina del Estado, señalando que se debe tener un trabajo decente, en condiciones dignas.

Por lo tanto, la manifestación del Ministro conduce a pensar que aquellas entidades que con cargo al presupuesto de 2015 pretendían dar cumplimiento a las citadas sentencias, se verán abocadas a su incumplimiento,  dando lugar con ello a la burla, o desacato, de los fallos de la más alta corte de la Rama Judicial,  afectando desde luego la estabilidad y seguridad jurídica así como la institucionalidad. En cambio, esta  seguridad se garantiza a las multinacionales, a quienes se les mantiene y garantiza el huevito de la confianza inversionista a toda costa, lo que no ocurren en este caso y en tantos otros,  con los trabajadores.  El capital tiene seguridad jurídica, lamentablemente el trabajo no.

Es claro entonces que no estamos ante cualquier pronunciamiento y por lo tanto los trabajadores, no sé si su dirigencia ya se dio cuenta de esto, estamos obligados a movilizarnos para respaldar a la Rama Jurídica y a  solicitar perentoriamente, dar cumplimiento a sus sentencias y la respectiva jurisprudencia. Respaldar el Estado de Derecho es un imperativo,  de manera que la tijera presupuestal no deje por el piso la legítima aspiración de los provisionales, los compañeros de Órdenes de Prestación de Servicios, “los temporales de muchos años”  de modo que ojalá podamos concretar para los colombianos una política de trabajo decente.

 

Por: RAÚL SOTO A.

El autor es Administrador de Empresas y Especialista en hacienda y gerencia administrativa y financiera pública, además,  dirigente de los trabajadores.